SANTO
DOMINGO. – El desarrollo del cultivo de agave comienza a posicionarse como una
nueva alternativa económica y comercial para la región sur de la República
Dominicana, mediante una iniciativa orientada a transformar zonas afectadas por
la sequía y limitaciones agrícolas en espacios productivos con potencial
agroindustrial y de exportación.
El
proyecto es impulsado por la organización Save the Children, bajo el
liderazgo de su presidente en el país, Juan Tomás Díaz, en alianza con
la Fundación Integra RD, como parte de una estrategia que combina
inclusión social, desarrollo agrícola sostenible y generación de nuevas
oportunidades económicas para comunidades rurales del sur profundo.
La
iniciativa busca ofrecer alternativas de ingreso a productores agrícolas en una
de las regiones históricamente más impactadas por la pobreza, el clima árido y
los prolongados períodos de sequía.
El
agave ha sido identificado como un cultivo viable debido a su alta resistencia
a terrenos secos y su capacidad de adaptación a condiciones climáticas
extremas, lo que permitiría aprovechar tierras tradicionalmente improductivas.
Según
explicó Díaz, el proyecto tiene un enfoque social orientado a mejorar las condiciones
de vida de campesinos de la región sur mediante la creación de una nueva cadena
productiva. Indicó además que, de consolidarse, la iniciativa llevará el nombre
de Orlando Jorge Mera, en reconocimiento a su compromiso con el desarrollo
sostenible y la protección ambiental.
A
nivel internacional, el agave es reconocido como materia prima principal del
tequila, industria ampliamente desarrollada en México y con fuerte
presencia en mercados globales. La propuesta dominicana contempla el
aprovechamiento de esta planta para desarrollar una bebida alcohólica con
identidad nacional y potencial competitivo tanto en el mercado local como
internacional.
El
proyecto también prevé el aprovechamiento del sisal, fibra natural obtenida del
agave y utilizada en la fabricación de cuerdas, textiles, alfombras y productos
industriales, lo que ampliaría el impacto económico hacia una cadena
agroindustrial diversificada con posibilidades de exportación.
De
avanzar su implementación, la iniciativa contribuiría a dinamizar la economía
del sur, generar empleos, atraer inversiones y diversificar la matriz
productiva nacional, posicionando el cultivo de agave como una alternativa
sostenible para el desarrollo económico de la República Dominicana.
